“El
sujeto es sano en la medida en que aprehende
la
realidad en una perspectiva integradora,
en
sucesivas tentativas de totalización,
y tiene capacidad para transformarla,
modificándose
a su vez, él mismo.”
Enrique Pichón
Rivière.
En primer lugar, la
Psicología Social considera al sujeto contextualizado, no como una abstracción,
sino inmerso en sus relaciones cotidianas en una red de tramas vinculares. Su
subjetividad está configurada en un espacio y un momento histórico social
específico que le otorga todo un universo de posibilidades entendiendo a la sociedad
como el contexto macro donde hallamos la clave de la constitución de la
subjetividad.






